El patrono de la lluvia

Por María Suárez

Cuando llega el 15 de mayo a la escuela la cuenta atrás del curso se pone en marcha con actividades que festejan al patrón de Madrid. Entre procesiones, trajes de chulapos, claveles en el pelo, rosquillas, churros y los bailes de chotis, en el colegio Santamarca, perteneciente a la fundación FUSARA y el centro Cristo de la Guía, se inculca a los alumnos la historia de San Isidro Labrador. Patrono de nuestra ciudad, nacido en 1.082, su vida sencilla de campesino y dedicada a los demás en contacto directo con la naturaleza y con Dios, así como sus favores a los más necesitados le han convertido en un santo popular al que se invoca como mediador para obtener lluvias en primavera.

Comenzábamos la mañana del 14 de mayo desde las 9 de la mañana a las puertas del colegio Santamarca. En él disfrutamos de una procesión de la virgen que acompañamos con cánticos por los pasillos de todos los cursos hasta llegar al exterior florecido por la ya entrada primavera. Una forma  muy instructiva de que los cursos más avanzados se uniesen a los niños más pequeños para llegar al patio tan acogedor del que disfrutan. Una vez allí todo el personal docente del centro, junto con las distintas generaciones de niños que allí preparan su formación, realizamos oraciones a nuestro patrón, poesías y relatos que nos hicieron entender un poco mejor por qué celebramos este día. Y no podían faltar, para completar la mañana, los churros y juegos que muy gratamente disfrutamos para conmemorar la festividad.

“San Isidro fue un hombre muy sencillo que nació en Madrid cuando reinaba Alfonso el Bravo, allá por el año 1082. Eso fue hace mucho tiempo. Más de 900 años. Era hijo de humildes labradores y ayudó a su padre en el cultivo de las tierras, cavando, arando o conduciendo la carreta. Así aprendió el oficio de labrador que es la persona que se encarga de cuidar el campo para que produzca verduras, hortalizas, grano… que nosotros nos comemos.

Durante toda su vida atendió a las necesidades de la gente que vivía cerca de él y cuando murió, ya muy anciano, siguió cuidando a los madrileños, por eso es un santo muy querido por nosotros y es nuestro patrón, que es un santo que protege y cuida a los madrileños e intercede por nosotros ante Dios.” Con este pequeño relato en forma de teatrillo nos deleitaron un grupo de niños del colegio Cristo de la Guía. Este texto escrito por la directora Mª Pilar Villaverde pretende plasmar lo que muchos no saben acerca de la vida del patrón de Madrid.

Con un encuentro intergeneracional entre abuelos y nietos y tras una breve oración por San Isidro disfrutamos de un soleado y caluroso día a ritmo de chotis, en este caso acompañado de rosquillas y limonada.  Entre juegos, todas las familias disfrutaron de una mañana muy divertida que se complementó con casetas de juegos muy variados por la tarde.

En definitiva, una jornada en la que además de disfrutar pudimos aprender un poco más acerca de la vida de este santo.

ORACIÓN A SAN ISIDRO:

Glorioso San Isidro,
tu vida fue un ejemplo de humildad y sencillez,
de trabajo y oración;
enséñanos a compartir el pan de cada día
con nuestros hermanos los hombres,
y haz que el trabajo de nuestras manos
humanice nuestro mundo y sea,
al mismo tiempo, plegaria de alabanza
al nombre de Dios.
Como tú, queremos acudir confiadamente
a la bondad de Dios
y ver su mano providente en nuestras vidas.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.