La colección Santamarca. Reclamo cultural en las fiestas del Pilar de Zaragoza

Por Elizabeth Ortega

Durante un siglo y como si de una novela de suspense se tratara, entre las paredes del colegio-orfanato Santamarca permaneció oculta una colección de  pintura que inició a mediados del siglo XIX  uno de los fundadores del Banco de España y primer conde de Santamarca,  Bartolomé de Santamarca,  que nos muestra el esplendor barroco, y engloba obras que van desde  Luca Giordano a Goya, pasando por exponentes de la pintura romántica. Este corpus de pinturas, así como esculturas y otros enseres forman parte del patrimonio de la  fundación  de Santamarca, y de San Ramón y San Antonio, FUSARA,  dedicada a la enseñanza y atención a menores en riesgo social en Madrid.  Su director  Ignacio Olmos nos avanza la magnitud de esta muestra “La Colección Santamarca. Esplendor Barroco”,  que podrá visitarse en el Palacio de Sástago, sede de exposiciones temporales de la Diputación de Zaragoza desde el próximo  4 octubre  al domingo 6 de enero del 2019.

Nos tendríamos que remontar a 1984 para  haber podido contemplar en toda su magnitud lo más relevante de la  colección Santamarca  en las salas de la Fundación Banco Exterior de España. Si no fue así, la próxima oportunidad se presenta en Zaragoza, gracias al respaldo de la Diputación Provincial,  que acoge en el Palacio de Sástago esta muestra que se inaugura el 4 de octubre, coincidiendo con su semana grande de El Pilar y la mantienes durante todas las navidades, hasta el día de Reyes. Para explicarnos todos los detalles de esta exposición nos recibe en su despacho de la calle Barquillo 22, Ignacio Olmos, Secretario del Patronato y Director de la Fundación FUSARA.

Ignacio Olmos. Director de la Fundación FUSARA. Por Lucía Yanguas

¿Cómo se configura la colección Santamarca?

La Colección Santamarca se integra en nuestra entidad por voluntad de la misma Condesa Carlota de Santamarca, que constituye a la Fundación en heredera universal de todos sus bienes, destinándolos a la manutención, cuidado y educación cristiana de niños y niñas pobres huérfanos naturales de Madrid.

Durante casi cien años, la Colección permaneció oculta en el edificio del colegio-orfanato, y muchos de los cuadros que se expondrán, adornaron para el disfrute, en muchos casos arriesgado, de los niños y niñas, sin especiales medidas de protección, más que en algunos casos el cristal del propio marco. Esto unido a que en épocas de terrible precariedad, las religiosas que cuidaban de los niños y niñas, se vieron obligadas a la venta de algunas de las piezas de este patrimonio, como las joyas de la Condesa, o aquellas pinturas que contenían desnudos, condujeron a que a principios de este siglo la propia fundación no conocía exactamente ni la composición ni el estado real de la Colección.

Una de los más emocionantes retos de la dirección actual, y también una enorme responsabilidad, ha sido no solo de conocer cual es el contenido exacto, sino de poner en valor tan exquisita riqueza patrimonial y cultural para nuestra sociedad y poder generar un conjunto artístico coherente para futuras exposiciones. El trabajo comenzó desde cero, recuperando de una gran sala donde se habían amontonado unas sobre otras, más de doscientos obras pictóricas, y haciendo inventario de las repartidas por las paredes del Colegio, asi como la ordenación de todos aquellos restos de joyas y esculturas, trajes de época y mobiliario de la Condesa, para que enriquecieran como conjunto la Colección Santamarca. Hoy podemos decir con orgullo que tras esta exposición, y el contenido de las publicaciones que resultarán, estos objetivos se han cumplido de forma brillante.

¿Por qué se expone en las fiestas del Pilar de Zaragoza?                                         

La Fundación y la Diputación Provincial de Zaragoza llevan casi dos años preparando esta importante evento, terminando la catalogación de las piezas elegidas, restaurado algunos de los cuadros, y seleccionado más de cien pinturas para dar la mejor imagen de nuestra Colección, como excelente ejemplo del Coleccionismo del siglo XIX.

Ha sido la propia Diputación quien ha querido resaltar esta exposición, dando el valor que se merece,  eligiendo la fecha más señalada en el calendario de Zaragoza, para hacerla protagonista cultural de sus fiestas patronales.

¿Qué significa para la Fundación FUSARA esa exposición y la edición del libro con motivo de este evento?

Esta exposición es el resultado de los esfuerzos que durante más de una década hemos realizado, para poner en valor nuestro patrimonio artístico, un trabajo incansable donde se han restaurado más de una cuarentena de cuadros, inventariado y catalogado toda la colección, realizado una primera tasación, participado en  cuatro exposiciones internacionales, y una en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Todos estos pasos han logrado que nuestra Colección adquiera por si sola la riqueza suficiente como para justificar que la Delegación de Zaragoza, se haya fijado en nosotros para escenificar en tan señaladas fechas su principal apuesta cultural.

A partir de la inauguración de esta exposición, nuestras obras se podrán apreciar no solo visitando el Palacio de Sástago, y repasando la excelente publicación que conmemorativa de este evento. También se esta preparando una edición con la Colección al completo de toda nuestra obra pictórica, catalogada por especialistas de primer orden.

La importancia de esta publicación va más allá de lo sentimental y de la recuperación de la memoria de nuestro patrimonio, los museos, profesionales y salas de todo el mundo podrán conocer perfectamente nuestra colección, y a través de ello, en el futuro estoy seguro que participaremos en muchas otras exposiciones, poniendo a disposición nuestra riqueza artística, para el disfrute de nuestra sociedad.

“Paisaje Fluvial con Pescador y Figuras”. Vicente Camarón y Torra. ( Madrid 1803-1864). Oleo sobre lienzo 89 x 112,3.
“Cristo ante Pilatos”. Luca Giordano ( Nápoles 1634-1705). Oleo sobre lienzo, 53,5 x 77cm.
“Niños jugando a Pidola o Recorrecalles” . Francisco de Goya y Lucientes ( Fuendetodos, 1746-Burdeos 1828). Oleo sobre lienzo , 30 x 43,5 cm