La solución pasa por ti

Por María Suárez

La discriminación, la desigualdad y el sistema educativo centran el debate en esta nueva edición de Scholas Ciudadanía Madrid. A las 8.30 de la mañana la algarabía en el Colegio La Inmaculada Marillac era inusual para un lunes 13 de noviembre. Risas, guitarras, charlas distendidas, bailes y cánticos anunciaban que la 3ª edición de Scholas había elegido como sede este centro, que durante toda la semana acogerá a más de 100 alumnos de 4º de la ESO y profesores de los centros participantes. Entre ellos, algunos reincidentes como el Colegio San Ignacio de Loyola de Torrelodones, el Diocesano de San Bernardo, el María Inmaculada – Joaquín Turina y el María Inmaculada – Mogambo, que hicieron del salón de actos, donde celebraban el primer encuentro común llamado RE-CREO, su particular aula de la vida. Una iniciativa en la que están colaborando las fundaciones El Buen Samaritano, Congregaciones Marianas, Atención a Menores, FUSARA y Feliciana Viértola.

Scholas Ciudadanía Madrid
Lucía Yanguas

En la jornada inaugural de Scholas, los nuevos integrantes de esta gran familia se reunieron en grupos reducidos para tratar las temáticas elegidas por ellos mismos mediante votación. El objetivo de esta semana de trabajo comunitario es consensuar distintas propuestas que presentarán a las autoridades competentes y hacerles  sentir a cada alumno -como nos detallan los organizadores- que “La solución pasa por ti”.

La primera toma de contacto resultó ser un sinfín de movimiento, risas, música y, sobre todo, alegría para que todos los allí presentes se dejaran llevar y pudieran demostrar “lo que realmente son” bailando, cantando o haciendo explotar un petardo humano. Cosas que solo pasan en Scholas y que son formas inmejorables de hacer que entre los más de 100 participantes, rompan el hielo. De ellos, 15 pertenecen al Colegio San Ignacio de Loyola de Torrelodones, 11 al Colegio Diocesano San Bernardo, 10 al Colegio Diocesano María Inmaculada – Joaquín Turina y 10 al Colegio Diocesano María Inmaculada – Mogambo.

Scholas Ciudadanía Madrid
Lucía Yanguas

Un momento significativo de este primer día es la presentación de los “multiplicadores”: chicos y chicas voluntarios que, rondan la mayoría de edad y fueron partícipes de la primera edición de Scholas Ciudadanía Madrid en enero de 2016. Ellos serán los encargados de guiar y aconsejar a los nuevos alumnos en su paso por esta semana tan intensa y enriquecedora. El discurso compartido por los voluntarios es que es una experiencia indescriptible, que hay que tenerla para poder sentir todo lo que ellos aún experimentan meses después de haber vivido su primer Scholas. A Vicky, Scholas le dio voz. Una voz que nos permitió escuchar al concluir el primer acto cantando a ritmo de guitarra: “tú conmigo, yo contigo, cambiaré el mundo”, parte de la estrofa de una canción que compusieron entre todos ellos para esta 3ª edición.

Scholas Ciudadanía Madrid
Lucía Yanguas
Scholas Ciudadanía Madrid
Lucía Yanguas

Tras las dinámicas de grupos y ya perdida la vergüenza inicial, empieza el trabajo con un Árbol Causal que consiste en pensar cuáles son las causas y las consecuencias de los problemas que están analizando. Con ello, se potencia la empatía, poniéndose en la piel de quien lo sufre, así como de quien lo genera, para poder sacar una hipótesis que se debate al final de la jornada.

Para el psicólogo del colegio del Arzobispado, Jesús Mª García, una de las aportaciones más importantes de Scholas es “la metodología que utilizan para analizar los problemas sociales ya que no solo se juntan para quejarse de aquello que creen que va mal sino que dicen ‘vamos a juntarnos para intentar preguntarnos por qué existe ese problema’,  consultar a expertos para evitar quedarse con opiniones que puedan ser superficiales, sino buscar opiniones cualificadas y además no solo nos quejamos ante las autoridades sino que comprometemos como último paso a ver qué podemos hacer nosotros para cambiar aquello que va mal”.

Jesús Mª García
Lucía Yanguas

La finalidad de Scholas es, “abrir mentes en un camino que ayuda al crecimiento de los niños en una edad tan conflictiva como son los 16 y 17 años, en plena adolescencia”. “Ellos se sienten protagonistas del proceso y les invita a abrirse a los demás en una experiencia muy enriquecedora” como nos apunta Javier Escorial, profesor de religión del Colegio CEU Claudio Coello, acompañante de uno de los grupos que han asistido a la semana de Scholas. Quien también nos confesó que como profesor, seguirá repitiendo la vivencia de venir a Scholas porque “es muy educativo y me lo paso pipa. Cuando un profesor hace Scholas tiene que volver ”.

Javier Escorial
Lucía Yanguas