“Los deberes aumentan la desigualdad de los escolares”

Por María Suárez

Los alumnos de primaria invierten una media de 6 horas a la semana en hacer los deberes con el apoyo de sus padres. La conciliación de vida laboral y familiar cada vez es más difícil y estos no pueden dedicarle todo el tiempo que les gustaría a ayudar a sus hijos con las tareas de la escuela. Desde el colegio Mª Cristina de la Fundación San Bernardo, y gracias a la colaboración de la Fundación Ayuda al Menor, se puso en marcha una iniciativa para contrarrestar esta realidad que afecta especialmente a los hijos de inmigrantes. La consolidación del programa “Estudio Dirigido”  es una de las apuestas que está granjeándole más satisfacciones  a la comunidad educativa y  a su coordinadora pedagógica, María Amparo Triguero.

El director de la Fundación, Fausto Marín también nos explica cómo hacen uso de esta oportunidad que les brinda la Fundación Ayuda al Menor.

En el colegio de Educación Primaria, Mª Cristina de la Fundación San Bernardo, apostáis por ayudar a aquellas familias que no tienen capacidades para poder atender a sus hijos en las tareas que se les demanda en el colegio día a día…

Fausto: Sí, desde hace ya dos cursos pusimos en marcha el programa de Estudio Dirigido que surge de la necesidad de las familias que, debido a sus horarios de trabajo, no pueden ayudar a sus hijos más pequeños con las tareas del colegio. Detectamos, entre todos los profesores, que había diferencias cognitivas entre aquellos niños que tenían ayuda de los padres y los que no y el objetivo era aminorar estas diferencias.

¿En qué consiste esta iniciativa?

Fausto: Es una ayuda al alumno para la realización de deberes coordinado por profesores del centro, disponiendo de clases de lunes a viernes, fuera del horario lectivo, a partir de las cinco de la tarde, en aulas del colegio para garantizar, al menos, que puedan realizar los deberes con supervisión de un adulto, para que su aprendizaje sea óptimo. Gira en torno a tres pilares fundamentales que son las asignaturas de lengua, matemáticas e inglés. En definitiva, dedican una hora y media a realizar sus tareas bajo supervisión y se les presta ayuda en todo aquello que los pequeños demanden.

Mª Amparo: Un estudio dirigido es fundamental porque si no fuera por este empuje por las tardes sería muy difícil que llevasen el mismo ritmo del resto del grupo por su situación familiar. Es importante tener en cuenta que este programa no solo está para ayudarles en las tareas sino que también se les refuerza cualquier concepto o duda que les surja en ese momento. También tienen momentos de actividad física o lúdica para que el apoyo sea completo.

¿Cuál es el perfil de alumnos que pertenecen a este programa especial?

Fausto: Son niños de hasta 12 años de 15 nacionalidades diferentes. Son niños muy pequeños que muchas veces vuelven con las llaves sabiendo que a su llegada estarán solos a sus casas…

Mª Amparo: Son alumnos con una situación social comprometida, una situación familiar en la que sus padres tienen jornadas laborales muy intensas por lo que esta ayuda es fundamental para el buen desarrollo de sus aptitudes académicas.

¿Cuántos alumnos participan en el Estudio Dirigido?

Mª Amparo: Hay dos grupos. Uno formado por alumnos de 1º, 2º y 3º de primaria y otro formado por alumnos de 4º, 5º y 6º. En total son aproximadamente 25 niños en cada grupo.

¿Cómo podéis hacer frente a las contrataciones de profesores que ayuden en este estudio?

Fausto:Gracias a la fundación de Ayuda al Menor, pudimos iniciar este proyecto. Es una maravilla tener tantos beneficiarios en edades tan tempranas que puedan estar estudiando con un apoyo de profesores externos o internos del colegio, con la garantía de que realicen sus deberes. Esto repercutirá en sus resultados académicos.

¿Cómo es la evolución de los alumnos de primaria con esta ayuda?

Fausto: Se nota una mejoría en el seguimiento del alumno, más que en la nota. Porque a estas edades tan tempranas no es tan importante las calificaciones como que su método de aprendizaje sea el correcto y que realicen las tareas cumpliendo con la evaluación continua que se les pide en esta etapa.

Mª Amparo: la necesidad de esta ayuda para algunos de los alumnos es también a la hora de afrontar el paso a secundaria donde tendrán que realizar un estudio un poco más fuerte, y se les prepara para pasar de ciclo. Parte de los alumnos del Colegio María Cristina pasan a hacer la secundaria en nuestro colegio San Bernarndo y se aprecia que, los alumnos que han asistido a este refuerzo, cuentan con un hábito de estudio y trabajo que es fundamental para las siguientes etapas educativas.

Como coordinadora pedagógica, ¿cuál es tu trabajo sobre este estudio dirigido?

Mª Amparo: Mi tarea es coordinar a los profesores externos para darles las pautas de cómo enfocar, dependiendo de cómo sea el desarrollo de cada alumno en las horas lectivas, este estudio dirigido por las tardes. También llevo una evaluación de cómo van avanzando en conocimientos y de cuánto van mejorando en estas asignaturas. A final de curso se realiza un balance del grupo, sobre todo de 5º y 6º ,para ver cómo van recogiendo este hábito de trabajo de cara a pasar, como comentaba anteriormente, a la siguiente etapa educativa, secundaria.

¿Expectativas para este año?

Mª Amparo: Cada curso ha ido aumentando el grupo, lo que nos alienta para seguir con esta ayuda que se les presta a las familias. Este año esperamos que siga aumentando el número de alumnos y no solo por aquellos que lo demanden por su situación familiar sino que también vengan todos aquellos que realmente ven que sus compañeros tienen las cosas al día y se ve un rendimiento.