Oportunidades: la clave para ser feliz

Por María Suárez

“Una de cada cuatro personas padecerá alguna enfermedad mental en el transcurso de su vida”, sentencia Diego Pulido, Coordinador de Recursos de la Fundación de El Buen Samaritano, en el Colegio Mayor Universitario Juan XXIII Roncalli en un coloquio contra el estigma de la enfermedad mental, que sigue siendo una realidad en el S. XXI.

El mundo de la Salud Mental Comunitaria está en un momento de profundo cambio, nuevos paradigmas metodológicos que incluyen cada vez con más fuerza, la necesidad de mirar desde otro prisma la salud integral. Por ello, el objetivo de El Buen Samaritano, con esta y otras charlas de sensibilización, es promover y facilitar la inclusión social de las personas que sufren problemas de salud mental  y aportar una imagen realista del trabajo que desarrollan.

Un acto que nace gracias a la promoción de un evento solidario que promueve Natalia Vázquez y sus compañeras del Colegio Mayor, su equipo directivo encabezado por Mª Ángeles Martín Rodríguez Ovelleiro, al que se suman Lola Cabrero, Eva Hernández Arnal y María Bárcena, junto con Diego Pulido, director del CRPS y CD de Carabanchel, Jose Antonio Mediavilla, psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial Carabanchel, Esther Amador, Psicóloga Centro de día Carabanchel, las personas atendidas y sus familiares que nos contaron su experiencia.

Personas atendidas y profesionales de la Fundación El Buen Samaritano por María Suárez

Explicaron el trabajo diario en la Fundación, en la que se abordan actividades para el desarrollo y autonomía de las personas atendidas. Destacaba una de sus personas atendidas su programa mindfulness, que se traduce como “atención plena” y que es un concepto psicológico que apela a la unión de la atención y la conciencia. Se generó una polémica entre los asistentes sobre el éxito de los programas de inserción laboral, difícil por el estigma generalizado ante estas enfermedades y causado por el desconocimiento. Esto se incrementa por un auto-estigma, como reconoce Tomás, una de las personas atendidas del centro. “En el momento del diagnóstico, -afirma-, es la misma persona que la padece la que se avergüenza y se auto-excluye, por el secretismo y la imagen negativa que tenemos frente a ella. La medicación contribuye en un 60 por ciento a la recuperación de la persona, pero sin una atención psicosocial esta evolución no sería completa”.
“No es posible retomar el día a día sin estos apoyos”, ratificaba la madre de una persona que acude a uno de los centros.

Blanca Beltrán Fernández, Delegada de Madrid de la Asociación Española del Síndrome de Rett
Blanca Beltrán Fernández, Delegada de Madrid de la Asociación Española del Síndrome de Rett, por María Suárez

Otro de los momentos emotivos lo protagonizó Blanca Beltrán Fernández, Delegada de Madrid de la Asociación Española del Síndrome de Rett, quien nos presentó esta enfermedad rara como “la 2ª causa de retraso mental en mujeres después del Síndrome de Down en España”. Es madre de una persona afectada, con enternecimiento se dirigió a las colegialas, deseando que su hija hubiera estado allí con ellas: “Las personas con síndrome de Rett nacen sin ningún problema, pero sus células tienen una mutación genética que provoca que su desarrollo se frene, lo que causa, entre otras cosas, que neuronas que debían estar conectadas se desconecten y viceversa. Esto provoca que dejen de andar, de hablar, sufran crisis epilépticas y lleguen a una fase en la que la columna vertebral tiene tanta curvatura que incluso afecta al resto de sus órganos como los pulmones”.

Esther Amador Caraavantes. Psicóloga
Diego Pulido Valero. Coordinador de la fundación El Buen Samaritano

 

Persona atendida

Compartiendo testimonios personales, aliviaron las dudas que las alumnas y el profesorado presentaban en cuanto a las características de este colectivo. También tuvieron la oportunidad de comprobar que la realidad es muy diferente a lo que aparece en los medios de comunicación. El objetivo es dotar a la gente de las oportunidades para tener una vida con sentido, más plena y feliz.

Este evento del pasado 21 de febrero se incluye en la programación de actividades culturales, promovida por el CMU Juan XXIII Roncalli dentro de su filosofía de formar a personas. “Pudimos disfrutar de una tarde muy instructiva y esclarecedora, desde diferentes puntos de vista, sobre lo que supone padecer, convivir y tratar con personas que tienen alguna enfermedad mental y las maneras que tenemos de ayudarles. Fue muy enriquecedora la experiencia para todos, pero sobre todo para las colegialas, que colaboraron con sus preguntas”, nos resume  el equipo directivo del Roncalli.

Unos encuentros que se integran dentro de una campaña de sensibilización promovida por la Fundación El Buen Samaritano que puede ser solicitada en su página web.

Fundación El Buen Samaritano

Colegio Mayor Universitario Juan XXIII Roncalli