Pasaporte al Futuro

 “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Benjamín Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense

Han transcurrido tres siglos desde entonces y esta cita histórica conserva toda su vigencia en un cambio de época que está exigiendo unos patrones educativos que impliquen transversalmente a docentes, alumnos y la sociedad en su conjunto.

Insertos en esa filosofía, por tercer año consecutivo, se ha celebrado «La Reserva Pedagógica». Un congreso organizado en esta edición por EIM Consultores que ha reunido durante una semana a 170 directivos, responsables económicos, o profesores de instituciones educativas de siete países con un objetivo común: transformar sus centros en escuelas que formen  integralmente al alumno del siglo XXI. Entre ellos se encontraban los equipos docentes de cuatro colegios vinculados con la Delegación Episcopal de Fundaciones de Madrid: San Ignacio de Loyola, San Ramón y San Antonio, Santamarca y Beata Filipina.

Las instalaciones de Microsoft Ibérica en Madrid acogieron la jornada inaugural que tuvo lugar el pasado 3 de abril y contó con la participación de su director de sector público, Gonzalo Die, junto a otros ejecutivos de empresas tecnológicas como Alejandro Piñol, director de Link21, con los que se abrió un debate sobre aspectos clave en el cambio metodológico y la transformación digital.

El resto de la semana tuvo como emplazamiento la sede de los Escolapios de Soria, referente en innovación. Los asistentes a este «Centro de Alto Rendimiento Educativo» alternaron talleres de formación en metodologías activas, gestión del cambio y aspectos estratégicos con tres horas diarias de inmersión en las aulas del colegio de referencia.

La jornada de despedida volvió a celebrarse en Madrid, en la escuela de negocios ESIC, donde los directivos conocieron qué estrategias tienen a su disposición para diferenciarse de su competencia y posicionarse como centro educativo de referencia. Además, se presentó CCRea, sistema con el que podrán impulsar y sistematizar todo el proceso de innovación de cada centro, garantizando que se producen prácticas pedagógicas innovadoras en sus aulas.

Los directivos asistentes que presentaron un «Plan Estratégico de Innovación» para transformar, metodológica y tecnológicamente, sus centros recibieron una certificación otorgada por la Universidad de Valladolid que les acredita como centro educativo innovador.

En esta tercera edición han participado más de 120 directivos de países como Italia, Guatemala, Costa Rica, Colombia, Chile, México y España y se calcula que los resultados pueden beneficiar ya a 300.000 alumnos de todo el mundo.

Beatriz Azarola